El oscuro borde de la luz II (fotos y microrrelatos)

Hard Rain

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 22 abril, 2012

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Hard Rain

Estás sentado en el bordillo de piedra de una escalinata. Debes tener unos cincuenta años. La gente pasa y deja caer algunas monedas, pero lo hacen de forma distraida. No te escuchan. Tú cantas en inglés una legendaria canción de Bob Dylan:  Oh, what did you see, my blue eyed son? And what did you see, my darling young one? I saw a newborn baby with wild wolves all around it. I saw a highway of diamonds with nobody on it. I saw a black branch with blood that kept drippin’. I saw a room full of men with their hammers a-bleedin’. I saw a white ladder all covered with water. I saw ten thousand takers whose tongues were all broken. I saw guns and sharp swords in the hands of young children. And it’s a hard, it’s a hard, it’s a hard, and it’s a hard. It’s a hard rain’s a-gonna fall. La gente no presta atención a las maravillas que estás contando, hijo mío de ojos que fueron azules. Cómo has podido ver tantas cosas. Ningún profeta ha visto ni oído lo que tú. Es como si acabaras de leer el Apocalipsis y anunciaras que va a ocurrir un formidable cataclismo. El mundo se desvanece en el tiempo de una canción.

Juan Yanes

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Das Kapital

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 21 abril, 2012

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Das Kapital

Por motivos obvios y dada mi triste condición de excluido, inmigrante y negro, estoy aquí sentado en la calle repasando algunos de los pasajes claves de Das Kapital, Kritik der politischen Ökonomie. Leo el tomo I, que como saben fue editado por primera vez en Hamburgo en 1867 por el joven impresor August Zollinger. Gracias al cual Karl Heinrich Marx pudo ver su obra cumbre impresa antes de morir. Hagan pues el favor de no dejar monedas cuando pasan junto a mí, porque yo no estoy pidiendo dinero sino justicia e igualdad, que es algo totalmente distinto a las limosnas que humillan tanto al que las da como al que las recibe y que pueden ustedes meterse por el conducto reglamentario, si no es demasiada molestia, ni es demasiado pedir.

Juan Yanes

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Triángulo amoroso

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 20 abril, 2012

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Triángulo amoroso

Ella y yo, el Estado y el mercado. Un triángulo, porque está claro que el Estado es, cada vez más, el mercado: no hay dinero para educación, no hay dinero para sanidad, no hay dinero para cultura, no hay trabajo para la juventud, no hay trabajo para los trabajadores. Sólo hay dinero para el dinero. Y pregunto yo, desde mi ignorancia, ¿quién va a limpiar los establos de Augías? porque yo, sólo con estar con la piba, escondiéndome del Estado, o sea de los mercados, estoy desbordado. Así que tengo un conflicto epistemológico gordísimo y eso que no he terminado todavía la FP I.

Juan Yanes

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Hombre solo

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 18 abril, 2012

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Hombre solo

El hombre solo, tiene un bolsillo lleno de conchas blancas y otro lleno de erizos negros. Anda solo, pero nunca la soledad es toda la soledad. El suelo oscuro que pisa es una sucesión de soledades, sí, pero ahora dará la vuelta y se pondrá a andar por el cielo limpio de la bóveda celeste.

Juan Yanes

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Santa María del Naranco

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 17 abril, 2012

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Rueda de los Santos

—Señor San Amaro
de tierra y de palo,
pariente del álamo.

—Señor San Benito,
Pequeño y rerinto,
Sacritán del vino.

—San Martín de otoño
Sin capa ni adorno,
Corazón redondo

Pierde prenda y mano
quien calle este santo:
—Señor Santiago,
A pie y a caballo.

Y el que tenga el florón
Que dé fin al son:
—¡San Cristobalón!

José Ángel Valente

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Sata María del Naranco, prerrománico asturiano del s.IX. Asturias

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Flores secas

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 16 abril, 2012

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Flores secas

Las flores secas son pájaros disecados sujetos por los pies. Las flores secas se hacen a sí mismas la taxidermia. Las flores secas han alcanzado ya la inmortalidad. Las flores secas salen de la profundidad de los ikebanas. Para las flores secas siempre es otoño. Las flores secas no necesitan los rayos del rubicundo Apolo. Las flores secas son deseos paralizados. Las flores secas no respiran por timidez. Las flores secas dejan de hacer el amor. Las flores secas son bodegones en relieve. Las flores secas son naturalezas muertas que están vivas. Las flores secas llenan el mundo de polillas. Las flores secas tienen la cara de las abuelas. Las flores secas, llegadas a una edad, prescriben. Las ventanas no pueden vivir sin jarrones de flores secas.

Juan Yanes

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En mi hambre mando yo

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 15 abril, 2012

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En mi hambre mando yo

¡Anda éste! yo me creí que ya había pasado todo el hambre del mundo y no sabía lo que me esperaba. Es que hambre como la de ahora es más hambre que la de antes, porque no se nota ¿me entiendes? ¿Tú crees? ¿Pues sabes lo que te digo?, que donde hay hambre no hay gobierno ni puede haberlo.  Gobierno de ricos y señoritos es lo que tenemos. Esos que hablan están envenenados de dinero y nosotros pasandolas canutas, con más hambre que Carpanta. No te rías que se me afloja la más la tripa. Me río porque la gente nos ve pasear y piensa que estamos vivos, pero ya no somos personas, hemos dejado de serlo, somos muertos de hambre, ligeramente visibles. En mi hambre no mando yo. ¡En mi hambre mandan todos!

Juan Yanes

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Teoría de la media naranja

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 14 abril, 2012

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Teoría de la media naranja

Yo soy una naranja multicolor, él es un espino, un cardo, un lechuguino. Yo soy dulce como la guayaba, él es sombrío y amargo como el acíbar. Yo leo cosas que tienen que ver con el don de la ebriedad, él lee cosas sobre la escuálida diosa razón. Yo amo a Nietzsche, él es devoto de Descartes. Yo soy dionisíaca, mientras que él es un vago remedo de sopa de convento, un diminuto apolíneo pusilánime. Yo soy hermosa, él un monstruo de fealdad, un paranoico. Yo, además de hermosa, tengo la gracia de ser elegante. Él, además de feo, es extremadamente tosco en sus modales. Yo soy un punto y seguido, él un punto y final. Yo tengo la boca perfecta, y sin embargo él, tiene prognatismo maxilar, es decir, boca de cucharón. Yo soy extraordinariamente inteligente y lúcida —¡Dios, qué falta de modestia!—, él es rematadamente lento de mollera y oscuro. Yo soy apasionada, él frío como un témpano. Yo soy todo alacridad, fruto sin duda de una educación esmerada, él es un ser violento, artero, un rústico. Yo soy optimista a más no poder, él es pesimista sin remedio. Yo me trago el mundo, él lo lleva a cuestas. Somos la antítesis el uno del otro. Somos dos seres heterogéneos, desiguales, disímiles, asimétricos. Lo amo.

Juan Yanes


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Las víctimas

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 13 abril, 2012

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Víctimas

El 11 de marzo de 2004, un comando yihadistas del terror, revienta cuatro trenes de la red de cercanías de Madrid. En el atentado murieron 191 personas y quedaron heridas 1.858. Ese día nos asomamos al abismo. Ese día supimos de la realidad devastadora de los atentados terroristas. El fenómeno de la violencia política es una experiencia próxima a millones de seres humanos. La presencia de los conflictos bélicos, la presencia inquietante de la insolidaridad y la intolerancia. Asistimos inermes al espectáculo atroz de la muerte, la guerra y la desolación. La imagen de las víctimas es un espectáculo diario. La imagen de pueblos huyendo a pie por interminables caminos, no tiene el color sepia del álbum de la historia, sino el color sin pátina de lo próximo. Tiene el color de la noticia de ayer y de anteayer. Un día tras otro, la televisión nos deja la retina y la conciencia manchada de sangre y de impotencia. Estampa en nuestra frente imágenes que no son producto de la ensoñación, sino que son algo mucho más perturbador, pues adivinamos detrás del celuloide, detrás de la pantalla de cristal, el latido de la irracionalidad y la barbarie. No nos queda más que la memoria y la denuncia, como este monumento, este grito en recuerdo de las víctimas del 11 de marzo, en la Estación de Atocha.

Juan Yanes

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¡Que venga ya, la III República!

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 12 abril, 2012

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¡Que venga ya, la III República!

La única manera de regenerar, de raíz, la salud democrática de este país es la instauración de la III República. Decía el viejo Haro Tecglen en El niño republicano, que el recuerdo no solo destruye sino que construye. Que nada es más incierto que aquello que tenemos por seguro. Y prosiguía: «en toda esta incertidumbre, estoy seguro de que hubo, sin embargo, una república: la segunda. Me gusta utilizar este ordinal, la II República, por la esperanza débil que se tiene de que pueda haber una continuación. [...] El sentimiento de lo republicano [...] es el de una aspiración de libertades (no hay libertades: hay aspiración de ellas, como sucede con la democracia, con la felicidad o con otros elementos equívocos de nuestra vida) y de un conocimiento respetuoso del mundo y de los demás. Es también una estética: algo más que una política».

Juan Yanes

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Fotografías tomadas el 29 de marzo de 2012, en la Puerta del Sol, Madrid

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La arena de los sueños

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 11 abril, 2012

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La arena de los sueños

Sous les pavés, la plage. Mayo del 68

Debajo de los adoquines no descubrieron la arena dorada de la playa, sino el dinero escondido de todos los usureros de la historia.

Juan Yanes

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Las cigüeñas de Alcalá

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 10 abril, 2012

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Las cigüeñas de Alcalá

He estado hablando con las cigüeñas de las torres de Alcalá de Henares. Las he encontrado un poco despeinadas, desflecadas, desencantadas, como si estuvieran aburridas, absortas, indiferentes. Me dijeron, con cierto rubor, que ya no emigran a África, que aquellos fueron los tiempos gloriosos, que ahora viven de los servicios municipales. A mí me pareció una exageración, algo casi imposible. Pero ellas insistían en que ya estaban fijas ahí desde el tiempo de la Inquisición, mirando la mandíbula de cucharón del emperador Carlos V y de tantos y tantos bribones que pasaron por allí y que ahora están en el Parnaso rascándose la barriga. Ellas inmóviles, siglos y siglos aguantando la historia disparatada de este país.

Juan Yanes

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Dispositivos

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 9 abril, 2012

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Dispositivos

Me disgustan las ideas limpias, transparentes, sencillas, congruentes, positivas, dinámicas, lineales. La subcultura en la que vivimos se alimenta de esa basura. Todo está sucio de ideas limpias, ingrávidas, incoloras, universales. Sin embargo las ideas oscuras, graves, incongruentes, opacas, retorcidas, difíciles, me dan la impresión de que son verdaderas, me conmueven. Me gustan las bifurcaciones, las ramificaciones, las creaciones, los derrumbamientos, los dispositivos, las líneas que convergen y las que divergen en todas las direcciones, las curvas y los bucles de lo que se ve y de lo que se dice, me gustan las líneas de fuga que se pierden. Me gustas tú.

Juan Yanes

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Pies

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 8 abril, 2012

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Pies

Fue entonces cuando empecé a darme cuenta de que los pies tenían vida propia y que no eran sólo unos apéndices secuestrados por los zapatos y carentes de personalidad.

Juan Yanes

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Diógenes de Sinope

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 27 marzo, 2012

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Diógenes de Sinope

Cuando Diógenes de Sinope estaba de buenas, decía cosas como: ¡Peste de gimnasios, pilates y dietas! Todo para alimentar después gratis a esos asquerosos metazoos invertebrados y parásitos, de cuerpo blando segmentado y ápodo… Pero casi siempre estaba de malas.

Juan Yanes

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¡Viva Marinaleda, capital de Andalucía!

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 26 marzo, 2012

Esta foto es de Juan Manuel Sánchez Gordillo, Alcalde de Marinaleda, desde hace más de 30 años, elección tras elección. La he encontrado en Google y no se menciona el autor o autora de la misma.

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¡Viva Marinalelda, capital de Andalucía!

Bueno, después de la elecciones en Andalucía, un respiro. A ver ahora si IU (que tampoco es que defienda un programa que enamore), pone tieso a los PSOE y le da un poco de leña (pero leña de verdad, que no se merecen nada, que es una vergüenza y una tristeza que hayan tirado todas las ideas reformistas y la ideología por la borda y que sólo estén un poquitito menos a la derecha que el PP, desde el Bad Godesberg de Felipe González, que ahora está a sueldo de una multinacional, hasta la Sevilla del 38º Congreso de Rubalcaba, qué deriva, qué ruina, compañeros). Bueno pues a ver si se produce el milagros y empiezan a hacer cosas bonitas y pedagogía política, llamando a las cosas por su nombre, para el resto de esas cosas que llaman Autonomías. ¡¡¡Tomen ejemplo de Marinaleda!!!

Juan Yanes

Mira este video sobre las cosas que se hacen en Marinaleda. Al principio está en alemán, pero enseguida empiezan a hablar en castellano, no te alarmes, en Marinaleda siguen hablando con acento andaluz.

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La puerta, instrucciones de uso

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 25 marzo, 2012


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La puerta, instrucciones de uso

La puerta es un instrumento sonoro —quizá un tanto tosco, es verdad—, de la familia de la percusión, que sirve para dar un portazo cuando alguien sale verdaderamente irritado de su casa por motivos reales o inventados, en los que no vamos a entrar en este ensayo. Empecemos por donde hay que empezar: las puertas sirven para cerrar un espacio, o para abrirlo, para guardar algo o para resguardarlo, para clausurar, para impedir que alguien pase o salga o entre. La puerta es una frontera, una tabla de salvación, una trampa mortal. La puerta es un armazón de madera o hierro (ahora las hacen también de aluminio, pero no podemos considerarlas puertas en sentido estricto, sino una venganza), que, engoznadas en el quicio, aseguradas por el otro lado con llave o cerrojo sirve para controlar la entrada y salida de persona, animales o cosas o ambas tres, dicen más o menos los estólidos de la RAE. Las puertas son pues, de natural polisémico. Casa con dos puertas, ¡hummm!, no tienen buena fama, pero son igual de difíciles de guardar que las que tienen una. La solución consiste en poner en cada una de ellas una taramela, o sea, una tranca trasversal que impida la apertura de la misma en horas intempestivas. Que entren, por ejemplo, en algún momento escatológico… En el mercado existe una cantidad de ofertas muy sofisticadas de seguridad, con anclajes múltiples en el suelo, laterales y techo, bisagras de seguridad, plancha de acero revestida de madera maciza y protector de cilindro. Las hay blindadas, las hay acorazadas, eléctricas, electrónica, conectadas con la CIA, antideflagración, de invierno, de verano… una locura. Así que, pensándolo bien, otra buena solución al problema de las puertas, consiste en entrar en las casas como se entra en los submarinos, por una escotilla practicada en el techo, pero este sistema también tiene su inconvenientes en los que no vamos a entrar ahora por motivos de seguridad… Pero la mejor, la mejor, la mejor de todas las soluciones, para no tener que invertir en sistemas de seguridad, ni recurrir a soluciones estrafalarias, es hacer la revolución social. Para hacer la revolución social se puede leer el Qué hacer de  Lénin o La técnica del golpe de Estado de Curzio Malaparte, o cualquier manual al uso. De tal manera que todo sea de todos y que nadie tenga necesidad de cometer latrocinios ni desmanes, porque se ha instaurado la fraternidad universal y desaparecen automáticamente los delincuentes, los piratas, los narcos, los polis, los jueces, los bucaneros, los registradores de la propiedad, los picapleitos, los archivos secretos, los generales y sus batallitas, los del séptimo de caballería, los gorilas y los gorilatos. Esa pequeña medida que es la revolución social junto a una esmerada educación que forme a la población en el respeto a los demás, en la belleza y en la verdad, evitaría todo el engorro este de las puertas, cuya única función para seguir existiendo sería la evitar las corrientes de aire que tan nefastos efectos tienen en la salud pública: resfriados, catarros, gripes, bronquitis, congestiones, ronqueras, pasmos, carrasperas y demás enfermedades del tracto respiratorio. También sería bueno mantener las puertas para que no se escapen los perros a la calle y los aplasten los coches y los dejen después hechos papilla en medio del asfalto como si fueran enormes trozos de goma de mascar pegadas al suelo o cuadros abstractos o caprichos de la naturaleza.

Juan Yanes

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Restauración

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 24 marzo, 2012

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Restauración

No me gustas nada así: desportillada, devastada, arruinada. Te podrías arreglar un poco, no sé, pintarte los labios, ponerte coloretes, restaurarte. No darte por vencida

Juan Yanes

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A estas horas de la noche

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 23 marzo, 2012

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A estas horas de la noche

¿Dónde vas a estas horas de la noche? Por no haber, no hay ni un alma en la calle. La gente que se arriesga a salir sale sólo con el cuerpo, las almas las dejan colgadas del almario. Ya han cerrado las tiendas de especias imposibles que le pones al bulgur y a todos esos platos orientales que tanto amas. Los comercios han pintado de negro las persianas y se ha comido las luces de neón. Los músicos ambulantes se han ido a dormir, plegados en la funda de sus instrumentos, que ahora cuelgan del hilo de la música que queda en suspenso en el aire. Las estatuas ecuestres, que son las que más trabajan durante el día, se han ido ya a descansar. Ahora no hay más que sombras de fantasmas vagando por los soportales, escuálidas almas en pena gimoteando en las esquinas, asesinos en serie que cumplen estrictamente con su horario laboral y dudosos paréntesis también cerrados.

Juan Yanes

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Las formas del agua

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 22 marzo, 2012

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Las formas del agua

Las formas misteriosas del agua, su economía política, su naturaleza proteica, cambiante, su inestabilidad, nuestra incapacidad de asirla, su ruido, su borboteo, su escasez, su forma líquida, su transparencia, la ausencia de color, su consistencia elástica. La imposibilidad de la existencia sin ella. Su presencia constante en nuestra vida. La imagen de mis tías con un cacharro debajo de cada grifo para recoger las gotas que caían y que no se perdiera ni una. Mi madre en Majanicho bebiendo la flor del agua que recogía por la noche. Objetos de agua: aljibes, atarjeas, acequias, albercas, aguamanil, reloj de agua, agua de azahar, agua de la reina de Hungría, aguadulce, aguaviva, agua muerta.

Juan Yanes

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Sobre el sexo de los ángeles

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 21 marzo, 2012

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Sobre el sexo de los ángeles

El sexo horizontal no tiene el mismo mérito que el helicoidal, ni tampoco se le puede comparar con el oblicuo que, por supuesto, tienen mucha menos dificultad intrínseca que el trasversal y que está infinitamente lejos de poderse contrastar con el sexo espiral. Dicho lo cual conviene establecer que el más meritorio de todos es, sin lugar a dudas, el sexo elíptico que, por su propia dificultad se asemeja al sexo virtual, del que, como su propio nombre  indica, no se puede hablar porque tiene solo existencia aparente, como el sexo de los ángeles.

Juan Yanes

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La rendija

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 20 marzo, 2012

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La rendija

Miras el mundo por esa rendija y el mundo te hace, ¡huuuuuu! Y tú le dices, ¡miau! Y él te dice, ¡haaaaaaaa! Y tú le dices, ¿pero qué lengua estás hablando tú, tonto? Y él va y se pone a pensar a ver qué lengua es la que habla, cuando en realidad el mundo no tendría que pensar en esas cosas porque él habla todas las lenguas que hay en el mundo ¿no? Pero el mundo no está acostumbrado a pensar y entonces se distrae y vas tú y lo agarras por el rabo y le dices cuatro cosas y le das una buena sacudida a ver si se arregla. Entonces el mundo dice que sí, que vamos a ver si arreglamos el mundo y ¡plis, plas! Y tú le dices, a ver, los banquero, una caña de pescar y a Groenlandia, hasta nueva orden. ¡Bien! A ver, los paraísos fiscales, que se reconviertan inmediatamente en gigantescas granjas de cerdos, que eso es lo que son. Y todos los sátrapas de los paraísos fiscales a cuidar cerdos ¡Bien! Todos los especuladores y chupasangres de los fondos de inversión, etc, etc, etc, al Sahara a plantar flores. ¡Bien! Entonces el mundo empieza a animarse y dice, venga, venga todos estos gobernantes mafiosos de la Unión Europea que sólo quieren apretárnos el cinturón, ¡a Siberia! a buscar huesos de mamuts y champiñones. ¡Bien! El mundo se va animando cada vez más: a ver, todos los paniaguados del FMI, BM, la OCDE, OCM, a picar piedras al Himalaya para hacer viviendas sociales… ¡Bieeeeeen! A ver, los socialistas, los sociolistos, los socialdemócratas y demás familia, una buena temporada en el purgatorio, para que aprendan a no ser gilipollas y contemporizadores y timoratos y pusilánimes y vendidos. ¡Bieeeeeeen! Entonces tú dejas de mirar el mundo por la rendija y se te cuelga una sonrisa de oreja a oreja y te pones a organizar conciertos de rock y la fraternidad universal. Bueno pues todo esto que está pasando, lo explicaban antes como la “lucha de clases”, y las medidas que ha tomada el mundo para que sepan los ricos y poderosos lo que vale un peine, lo llamaban “la dictadura del proletariado”. Ahora habrá que buscarle un nombre guapo a la revolución. A ver si de verdad es la de verdad.

Juan Yanes

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Desahucios

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 19 marzo, 2012

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Desahucios

Cuando te desahucien los bancos, no te olvides de maldecirlos, pero no gastes demasiada saliva en retórica. Los bancos solo entienden la retórica de los hechos, así que no te olvides de utilizar la estrategia del caracol. Les entregas la fachada y las llaves y te llevas, a otros sitio, el resto de la casa, ¡hasta los cimientos!

Juan Yanes

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El cojo imaginario

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 17 marzo, 2012

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El cojo imaginario

Andaba yo investigando las enfermedades imaginarias de mi familia cuando me acordé del bastón de plata de mi abuelo Antonino, que empieza a estar ya un poco deteriorado por el paso del tiempo. El bastón no es de plata, de plata es solamente la empuñadura. El problema está en que mi abuelo Antonino, propietario que fuera del mencionado bastón, no era cojo. Eso lo tengo yo muy claro, porque cuando se volvió loco, corría detrás de mí, como un gamo, por toda la casa gritando que yo era un bellaco y un tunante y que me iba a matar. Mi bisabuelo Ermelo, que era de Antigua, sí que era cojo de verdad y su primo hermano, el tío Liberto de Tiscamanita, era manco y de esos que no hablan nunca nada, porque siempre están con la boca cerrada. Mi abuelo Eulogio también era medio cojo de cuando la guerra de Filipinas, que metió el remo debajo de un carro cuando cruzaban el Mar Rojo, para que lo repatriaran. Y lo repatriaron como herido de guerra, sin haber disparado un chícharo. Esa sí que era una saga de lisiados, porque además tenían una tía abuela media tullidita que yo no conocí, pero mi abuelo Antonino no era rengo, sino que él tenía la ilusión de ser cojo o por lo menos de renquear un poco. Recuerdo que decía: «es que se me aflojan las piernas, se me van todas por la patas para abajo», pero no era verdad, las patas las tenía en su sitio. Tanto a mi abuelo Antonino, como a mi abuelo Eulogio, les gustaba inventarse cosas, así que contaban un montón de mentiras de la I Guerra Mundial, en la que ninguno de los dos había estado, pero a nosotros, los niños, nos producía un sentimiento de infinita admiración el saber que teníamos unos abuelas que habían vivido aventuras increíbles y pasado por peligros y riesgos sin cuento. Pero esa es otra historia, la de las guerras imaginarias, que no tiene nada que ver, en principio, con la de las enfermedades y las fantasías.

Juan Yanes

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El rollo

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 16 marzo, 2012

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El rollo

Oye Pili, no te duermas ahora, tía por fa, que quería decirte que utilizando el cacharro este, me doy cuenta de que los conceptos son redes que tiramos a la realidad para captar algo de su irreductible oscuridad. Tú y yo, navegando juntos ¿qué crees? Sí tío sí, pero perdoname la vida un momento y déjame dar una cabezadita que estoy hecha polvo. Además, ya sabes que cuanto más compleja es una teoría, más tupida es la urdimbre de la red que lanzamos o que deberíamos lanzar. Pues por eso mismo te lo digo, porque todas las especies de simplificadores utilizan redes de escasos filamentos por cuyos huecos escapa gran parte de la realidad. Vale, ráyate un millo, pero ten en cuenta que ‘la realidad’ no existe. Sólo existen distintas formas de la realidad. Distintas realidades. ¡Oooh, eso sí que es un topicazo tía! Deberíamos hablar de cosas serias y no de las mariconadas ¿vale? Vale. Y entonces,  me quieres decir una cosa, ¿cuál es la base estretégica sobre la que se asienta nuestra relación? ¿Me lo quieres decir? Pues no lo sé, porque eres un plasta de tal calibre, que no me entra en el cacumen cómo he podido enrollarme contigo.

Juan Yanes
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El mar, el machete y el hombre

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 15 marzo, 2012

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El mar, el machete y el hombre

Antonio Gálvez Roncero

 El machete es un pescao que nadie puee comé: la mar lo hizo casi de pura espina que metió a la diabla en unas hilachas de caine.

Cuadquié pescao despué de comelo queda así:

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El machete no. Quien tenga un día entero y mucha paciencia, que coma machete. No comerá naa y al final verá quel tal machete había sido eto:

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¿Pa qué sirve un pescao así, tan atravesao de espina?

A vece la mar e como algunos hombes: hace cosas solo poi joré.

Y al machete lo jorió. Y así jorió al hombe, que se jorió con ese pescao.

El cuento del escritor peruano Antonio Gálvez Roncero, lo he copiado de Cuentos Breves Latinoamericanos (Aique Grupo Editor y otras, México, 2002, pág. 125).

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Las cosas detenidas

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 14 marzo, 2012

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Las cosas detenidas

Ya han muerto las niñas con las que jugó a los médicos de pequeño.

Juan Yanes

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Telaraña

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 13 marzo, 2012

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Telaraña

La araña, sus patas articuladas, peludas, su tráquea colgante, sus uñas venenosas en la boca junto a los palpos y los órganos sexuales. La araña en el centro de la tela devora a los que se acercan. No hay democracia en la tela de araña. La telaraña es una construcción piramidal. No hay posibilidad alguna de participar, de hablar, de sugerir, de negociar. Sólo existe el papel de víctima. Tu vida cuelga del capricho de la araña, ella juega contigo y cuanto más te aproximes al centro, mayor es la probabilidad de que te devore. Tú, amortajado en el ovillo de seda, serás su próximo bocado.

Juan Yanes

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Los vietnamitas son chiquititos

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 12 marzo, 2012

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Los vietnamitas son chiquititos

Cuando veo tus manos formando un corazón me acuerdo, inevitablemente, de aquella canción de los años setenta que hablaba de los vietnamitas chiquititos, que tenían, sin embargo, un corazón, así de grande, así. No me he olvidado del Vietnam. ¿Cómo me voy a olvidar del Vietnam? Bueno, la verdad es que a veces pasan años sin acordarme de lo que pasó en Vietnam. Pero basta la foto de Nic Ut, la niña que corre quemada tras el bombardeo con napalm de su aldea, el 8 de junio de 1972, para que me vuelva a arder la sangre. Basta escuchar, “Madre” de Silvio Rodríguez, para ver a cientos de jóvenes muertos al intentar desactivar las minas que los norteamericanos habían colocado en Haiphong. Cincuenta mil soldados del Tío Sam muertos, reclutados entre negros e hispanos. Tres millones de vietnamitas. Un balance aterrador. Fue una gran victoria sobre la irracionalidad, pero a qué precio. Sigo mirando tus manos y pienso que no hemos aprendido nada, o casi nada y que seguimos invadiendo países para enseñarle a la gente lo que tienen que hacer… No sé hacia qué mundo vamos, pero me parece que no hemos aprendido casi nada. Nadie se acuerda ya del Vietnam, excepto tus manos.

Juan Yanes

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En los huesos

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 10 marzo, 2012

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En los huesos

Ya estoy así, en los huesos y la crisis no acaba más que empezar. ¡Imagínense cómo voy a estar cuando termine! Lo peor de todo son los estragos que hace en el pensamiento. El espíritu, el raciocinio, la mente, las ideas, la rabia, la lucha… El alma y el cuerpo se van quedando flaquitos, flaquitos. Por ejemplo: la idea de que la crisis va por barrios y enfrenta intereses irreconciliables, no aparece por ningún sitio. La prensa, la tele, el parlamento, intelectuales mayores, menores, pequeñajos, todo tipo de arribistas, turiferarios, trepas y pelotas del poder, todos juntos se encargan de dar la imagen de que esto es cosas de todos, algo colectivo, general, de la nación, del pueblo, de Europa… Ninguno de los pájaros que nos dirigen (ni los de ayer ni los de hoy) llama a las cosas por su nombre, ninguno habla del poder financiero, de los paraísos fiscales, de cómo los Estados gestionan la riqueza y la pobreza, no. Es evidente que estos animales volátiles, que ya son multitud, están al servicio de los intereses del poder financiero, ellos son sus gestores, sus muñecos. Nuestros líderes nunca dirán, por ejemplo: las tesis ultra-neoliberales que les estamos aplicando… No, no. Nunca lo dirán. Destruyen la democracia, nombran gobiernos de tecnócratas, silencian la voz del pueblo… Es algo inaudito. Y el colmo del cinismo, nuestro país, donde la derecha sólo se dedica a la rapiña de los servicios público y los derechos ciudadanos, al recorte del salario de los trabajadores y de los funcionarios, bajo el sonsonete de luchar contra el paro, cometen toda clase de tropelías. Todo está enmascarado, diluido en tópicos. Todo es una gran mentira. Un cúmulo de pequeñas y grandes mentiras. No pueden decir la verdad, ni confesar sus inconfesables intereses. Nosotros nos tragamos sus mentiras mientras nos vamos quedando en los huesos, en sentido literal y en sentido figurado. Inanes, inermes, idiotizados, incomprensiblemente vencidos, derrotados antes de empezar a luchar. Puro hueso.

Juan Yanes

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