El oscuro borde de la luz II (fotos y microrrelatos)

Pared colmena

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 14 mayo, 2010

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Potente y misterioso y múltiple

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 14 mayo, 2010

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El título de la entrada son unos versos del poeta Saulo Torón. Mira, si te apetece, el blog de mi amigo Juan García, El rincón de Atlante. En él, dedica dos entradas a la poesía del poeta grancanario Saulo Torón: ¿Quién fue Saulo Torón? y Saulo Torón y el mar

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La motera

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 14 mayo, 2010

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La motera.- Mi amiga la motera tiene pinta andrógina, pero es una tipa interesante: pantalones de cuero reforzado, botas especiales, chaqueta negra con remaches, melena azabache de leona del asfalto, pose desganada de macarra contra la pared, casco de guerrera urbana y la melancolía de ese cigarrillo abandonado en la punta de los dedos… ¡¡¡ y me está llamando por teléfono!!! Juan Yanes

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El Estado, el mercado y la fabricación de la miseria

Posted in Crítica by Juan Yanes on 14 mayo, 2010

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Gilles Deleuze, afirmaba que lo único universal del mundo en que vivimos es el mercado y que “no hay un Estado universal porque ya existe un mercado universal cuyos focos y cuyas Bolsas son los Estados. No es universalizante ni homogeneizador, es una terrible fábrica de riqueza y de miseria. No hay un sólo Estado democrático —continuaba diciendo— que no esté comprometido hasta la saciedad en la fabricación de la miseria humana”.

Lectura obligatoriaLos mercados financieros contra la democracia, de Carlos Berzosa

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Tócala de nuevo, Sam

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 14 mayo, 2010

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Tócala de nuevo, Sam.- Y entonces Sam dio un brinco, dejó el piano, le dio una patada al bajo, cogió la fender stratocaster, subió al escenario, pisó decibelios cien puntos por encima del umbral del dolor e hizo que estallaran todas las neuronas de nuestro cerebro. El techo del Rick’s Café quedó hecho un asco. La Bergman, el capitán Renault y Bogart, ni se inmutaron. Siguieron bebiendo shisky. Su índice de tolerancia era infinito. Juan Yanes

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