El oscuro borde de la luz II (fotos y microrrelatos)

Hilos

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 17 septiembre, 2010

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Hilos

Alguien canta, “Fía, na roca, fai mazaroca”, mientras me descuelgo por el hilo de coser. Ahora los jóvenes hacen cosas increíbles, parkour, por ejemplo, saltan sobre el vacío. Cuerpos esbeltos. Es poético, vuelan. Yo no. Yo me hago un ovillo, un amasijo y me descuelgo. Bajo por el hilo conductor, el febril hilo de la vida que desciende (la vida desciende ¿verdad?), le fil rouge de l’histoire, de cuando éramos optimistas y hegelianos. Asomo la cabeza y bajo por el palor de los hilos hacia el interior. Es el hilo de seda por el que suben y bajan los músicos que han desaparecido y nadie se acuerda de su música. El hilo de Ariadna o la recordación del  regreso para salir del laberinto, los hilos de la sangre menstrual. [Entro así en esa memoria en rojo de todas las sangres, de todas las hileras, las filas, las fosas, los paredones. Memoria de los hilillos líquidos que también descienden coagulados. Los hilos sin número de la tramoya, movidos por la mano que mueve los títeres y la máquina del mundo. Los hilos macilentos que corta la Parca, los hilos de la infibulación, océanos de hilos de baba de la infamia.] Toco con la punta del dedo el pálido hilo que sostiene la espada de Damocles, aquella vieja historia, vibra como si fuera la cuerda de un arpa, el hilo de bramante de la cometa que ríe con el viento, un hilito de aire por el que suben y bajan todos los niños con globos y papalotes  del mundo. El hilo de recoser y zurcir el tiempo y la abuela enroscadita como una mazaroca, tejiendo. Aquel hilo de voz blanca una octava por encima de todas las octavas y yo, bajando con el hilo de ensalmar en la boca al encuentro del filandón de las mujeres que hilvanan sus penas con cristal hilado que luego se rompe y corta el nudo y la madeja. El hilo que pasa por el ojo de las agujas. El hilo encerado que sutura los labios vivos de la herida… los hilos del tejer y el destejer este lienzo atravesado por la fíbula del tiempo, que es la vida.

Juan Yanes

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