El oscuro borde de la luz II (fotos y microrrelatos)

hôtel fraternité

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 29 octubre, 2010

juan yanes

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hôtel fraternité

 el que no tiene con qué comprarse una isla
el que espera a la reina de saba frente a un cinematógrafo
el que rompe de cólera y desesperación su última camisa
el que esconde un doblón de oro en el zapato roto
el que se mira en el ojo encalado del chantajista
el que rechina los dientes en los tiovivos
el que derrama el vino rojo en su cama dura
el que incinera cartas y fotografías
el que vive sentado en los muelles debajo de las grúas
el que da de comer a las ardillas
el que no tiene un céntimo
el que se observa
el que golpea la pared
el que grita
el que bebe
el que no hace nada

mi enemigo
agachado en el balcón
en la cama encima del armario
en el suelo por todas partes
agachado
con los ojos fijos en mí
mi hermano.

 Hans Magnus Enzensberger (1955)

Tomado de Hans Magnus Enzensberger, Poesía para los que no leen poesías (Barral Editores, Barcelon, 1971, pág. 9)

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Ahora ya el capitalismo no es tan bestia, son cosas de antes

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 29 octubre, 2010

juan yanes

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Ahora el capitalismo no es tan bestia, son cosas de antes.- ¿De antes? Yo no estaría tan seguro. Esencialmente el capitalismo es un sistema de producción basado en explotación. Lo que ocurre es que ahora se reviste de dignidad, ha integrado y desarmado a la clase obrera, se ha hecho invisible. Pero vayamos a este curioso y pedagógico cartel de los Trade Unions ingleses de principios de siglo pasado, la Pirámide del sistema capitalista. Traduzco del inglés los rótulos que aparecen, para los que sólo estudiamos francés durante el bachillerato: Capitalismo; Nosotros gobernamos; Nosotros los engañamos a ustedes; Nosotros les disparamos; Nosotros comemos por ustedes; Nosotros trabajamos para todos ellos y los alimentamos. Ahora las cosas no son como en tiempos de nuestra bisabuelos, como dijo Perogrullo. Ahora es todo más complejo, evidentemente. Hay clases, estratos intermedios, dinámicas sociales e históricas y la fisonomía de las clases ha cambiado. Pero el discurso de la complejidad también es una ideología, en muchos sentidos, perversa. Esencialmente, ellos nos gobiernan, nosotros trabajamos para ellos, si te descuidas te pegan un tiro en una manifestación y en lugar de la religión tenemos la psicología y los psiquiatras y las terapias y nos deprimimos y, en definitiva, nos engañan a todos con mayor o menor violencia simbólica y de la otra. El poder y la riqueza sigue estando arriba, en muy pocas manos, y la inmensa mayoría de las personas formamos eso tan estupendo que llamamos, “los de abajo”. Juan Yanes 

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