El oscuro borde de la luz II (fotos y microrrelatos)

Alianza de civilizaciones

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 1 enero, 2011

juan yanes

.

Alianza de civilizaciones

 Me gusta venir aquí, a Maspalomas, porque conozco gente distinta. Hay dos fósiles sentados frente a mí, comiéndose una copa de helado gigantesca, regada de sirope de frambuesa, que les resbala por la comisura de los labios. Debe estar tan asquerosamente buena que no se percatan de ese detalle, pero ya los churretes de frambuesa les resbalan por la camisa para abajo. Uno de los fósiles tiene, por lo menos, quinientos años y el otro unos cien o doscientos menos. Están totalmente arrugados y la piel completamente roja del sol. Es el mes de diciembre, así que debe hacer un frío mortal allá arriba, y todos estos fósiles artríticos se vienen aquí abajo, a coger sol como desesperados. En realidad, estos dos fósiles enormes que tengo delante de mí, más que fósiles son sacos de papas de dimensiones inconmensurables, llenos de protuberancias. Los dos fósiles son en realidad, armarios. Siguen tomando con fruición la copa inverosímil de helado. Llevan gafas metalizadas como si fueran motoristas y cadenas y anillos de oro de tamaño extra. La indumentaria incluye también sandalias y calcetines, calzones estampados de colores chillones y camisetas de asillas también de colores exóticos que anulan cualquier estímulo visual en varios kilómetros a la redonda. Tienen pinglanillos en los oídos, así que deben llevar guolman o aipod o, a lo mejor, es que son agentes de algún servicio secreto de alguna república ex soviética y están conectados permanentemente con la base, y uno aquí minusvalorándolos. Nunca se sabe. Están contentos, como yo, por estar aquí en uno de estos paraísos artificiales de plástico para turistas, es una maravilla. Conoces a un montón de gente de otros países, como yo ahora con los dos fósiles. Yo también traje el atuendo de turista, solo que llevo calcetines negros con las sandalias porque se me olvidó traer los blancos. No estoy rojo como un centollo, como ellos, porque soy muy precavido y me doy varias capas de crema Nivea: en la calva, el cuello, en los brazos, en el pecho, en la espalda, en fin, en todo el cuerpo. Más bien parezco un muñeco de nieve, en consonancia con uno de los símbolos de estas entrañables fiestas. Mientras les cuento esto, veo que los fósiles, después del helado, han pedido una especie de jarras ciclópeas de cerveza. Todo lo que les he contado hasta aquí, es una especie de prolegómeno o exordio, ahora, con la cerveza, sí que va a empezar el diálogo de civilizaciones, de verdad.

Juan Yanes

.

juan yanes

.

.

.

.

.

.

.

Anuncios

2 comentarios

Subscribe to comments with RSS.

  1. Xerófilo said, on 1 enero, 2011 at 14:22

    Hola:

    Yo quiero agradecerte por tantas fotografías tan bellas y los textos tan profundos, ocurrentes y/o divertidos.

    Que tengas un año excelente.

    RRS

    • Juan Yanes said, on 1 enero, 2011 at 14:47

      Muchas gracias, éste sí que es un buen comienzo de año.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: