El oscuro borde de la luz II (fotos y microrrelatos)

Don Jacinto

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 8 febrero, 2011

.Escultura de Llucià Oslé, en la Plaza de Cataluña

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Don Jacinto

Don Jacinto, hablaba de los griegos como si hablara de sus primos hermanos. Estábamos en clase, en la universidad, a finales de los sesenta, principio de los setenta. Una universidad pequeña, de provincias y aún así, único reducto de resistencia a la dictadura del General en las Islas Estrafalarias. A Don Jacinto no le interesaba el aoristo, ni ninguna de las conjugaciones posibles del pretérito indefinido griego. A Don Jacinto, tendríamos que convenir, no le interesaba la gramática, ni la fonética, ni la semántica, ni la semiótica, ni la métrica, ni la estética. A Don Jacinto sólo le interesaba la ética y la política. Nos miraba desde el fondo de sus gafas de miope con sus ojos de rana, inofensivos, y su corva nariz de chueta, para que entendiéramos la palabra democracia, para que entendiéramos la necesidad de abandonar el pensamiento mágico, para que entendiéramos la práctica de la virtud como la práctica de la moderación. Los griegos se emborrachaban, decía, pero se emborrachaban moderadamente. No emitían juicios sobre la bondad o maldad de la bebida o sobre la bondad o maldad de la homosexualidad… Las clases de Don Jaciento eran referencias y críticas aparentemente abstractas a una lengua y una cultura que estaban muertas, pero él tenía delante de sus ojos de miope los años, los meses y los días interminables de presidio en los campos de concentración del franquismo, que no tenían nada de indefinidos, ni de moderados, ni de abstractos.

Juan Yanes

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Stravinsky

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 8 febrero, 2011

Fuente de Stravinsky de Jean Tinguely y Niki de Saint Phalle. París

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 Stravinsky.- Desde que me quedé sordo sólo escucho a Stravinsky, perdón a Beethoven, que era sordo también. Bueno da igual que escuche a uno o a otro, no oígo nada. Toda la música la tengo en la cabeza. Mi cerebro es un jukebox. J.Y.

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