El oscuro borde de la luz II (fotos y microrrelatos)

¡Oh, la flor!

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 25 abril, 2011

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¡Oh, la flor!

Las flores son hermosas, pero ¿por qué? Pues sencillamente no lo sé. Empiezo a buscar respuestas. Me doy cuenta que no sé nada de estética. Creo que no es bueno no saber nada de estética. Hace tiempo leí la estética de Hegel, pero no me acuerdo de nada. No me acuerdo ni de una maldita palabra de la estética de Hegel. ¿Será que es más bien mediocre, toda trufada de metafísica del absoluto? Pero lo mismo me pasa con la estética de Benedetto Croce y con la de Galvano Della Volpe. ¿Cómo es posible que me haya podido olvidar de tantas cosas interesantes? No lo sé. Debe ser la absenta. Pero a lo que iba, sólo manejo conceptos vulgares sobre estética. Por ejemplo: hay flores excesivamente hermosas [como las de las fotos (que las he sacado yo con estas manitas) (bueno creo que las fotos se sacan con los ojos y no con las manitas, pero esa es otra historia)]. A lo que iba, no estoy muy seguro de que la hermosura pueda ser excesiva. No creo que se pueda afirmar que hay flores “excesivamente” hermosas. ¿Se dan cuenta? No tengo base teórica ninguna, soy una ruina de pensamiento abstracto, sólo puedo hablar de cosas concretas y de personas concretas. No puedo teorizar sobre las cosas o sobre las personas en general, no puedo hablar de la humanidad en general, de los seres humanos en general. Carezco de pensamiento, en el sentido duro del término.  Solo tengo il  pensiero debole. Por ejemplo: pienso que las flores son como el amor. El amor no se puede pesar, ni medir, ni contar. El amor es un fenómeno inconmensurable. No tiene medida. Tendríamos que buscar alguna otra categoría para nombrarlo, pero no la cantidad. Bueno, pues a lo que iba, no hay flores excesivamente bellas, aunque ignoro si el concepto de belleza es universal. Sospecho que no. Creo que le pasa lo mismo que al concepto de trabajo, que dicho sea de paso, no existe en muchas culturas, es decir, la gente no saben lo que es trabajar. No tiene palabras para designar el trabajo… Pues el concepto de belleza, a lo mejor, tampoco lo utiliza todo el mundo. Estoy seguro que hay culturas que no tienen palabras para decir, qué bello, qué sublime, qué hermoso. Sé que esto que acabo de afirmar suena un poco raro, pero lo creo firmemente. Será cuestión de ponerse a estudiar estas cosas de una vez. Ya lo dije antes. A lo que iba, la belleza ¿es una cualidad que está en las cosas? ¿es objetiva?, o por el contrario, es algo que está en los sujetos, algo subjetivo… No lo sé. ¿Será acaso “una construcción social”, como le gusta decir a los sociólogos que no tienen nada que decir? Bueno, termino, pero antes escuchen cómo suenan las palabras que utilizamos para hablar de las flores: gineceo, estigma, estilo, óvulo, perianto, aclamídea, corola, pétalos, sépalos, nectario, pedículo, androceo, antera, filamento, polen, estambre. ¡Qué palabras tan bellas! No se le puede pedir más a las flores, ni a los botánicos y como todo esto de la estética es muy complicado, no estaría de más remojar el gaznate con una copita de absenta ¿verdad? Están todos invitados.

Juan Yanes

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