El oscuro borde de la luz II (fotos y microrrelatos)

De los venenos

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 22 junio, 2011

.

.

.

De los venenos

Conviene saber sobre los venenos aquellos que no produciendo sudoración ni parálisis progresiva de los órganos de la vida, como la cicuta ─el viejo Sócrates podría decir mucho sobre esto─, ni vómitos ni violentas alucinaciones, como produce la ayahuasca ─el señor William Burroughs podría ilustarnos largo y tendido sobre este extremo─, y que tampoco llevan a la muerte como el clostridium botulinum capronis, o la estricnina o el cianuro, o el ricinus tartaguerus communis, o aquellos otros cuya sola inhalación provoca gran cantidad de espuma y el deceso inmediato del desgraciado ser que lo ingiere, como el sarín o el ántrax, cuyo solo nombre produce pavor, sino aquellos otros venenos dulces que sirven de cauterio y aquietan el alma, tomados en proporciones adecuadas y según la índole de cada cual, como los efectos saludables que produce la papaver silente somniferum, tan benéfica, de la que Paracelso extraía el láudano ─la nómina de escritores opiómanos sería interminable─, o la cannabis sativa marianiensis, fumada, como condimento alimenticio o en suaves y armoniosas tisanas, o la raíz de mandrágora, o los frutos del endrino, o el viaje a lomos de la lophophora huicholiensis, utilizada como planta ritual desde tiempos inmemoriales para alcanzar la felicidad, porque como predica la Escuela de Salerno, “cuídate de los malos venenos y administra con sabiduría los buenos, porque tus médicos en esta vida son tres: comer bien, cagar fuerte y no haber miedo a la muerte”.

Juan Yanes

.

.

Las fotos son el fruto de un tartaguero (ricinus communis)

.

.

.

.

.

.

.