El oscuro borde de la luz II (fotos y microrrelatos)

La rendija

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 20 marzo, 2012

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La rendija

Miras el mundo por esa rendija y el mundo te hace, ¡huuuuuu! Y tú le dices, ¡miau! Y él te dice, ¡haaaaaaaa! Y tú le dices, ¿pero qué lengua estás hablando tú, tonto? Y él va y se pone a pensar a ver qué lengua es la que habla, cuando en realidad el mundo no tendría que pensar en esas cosas porque él habla todas las lenguas que hay en el mundo ¿no? Pero el mundo no está acostumbrado a pensar y entonces se distrae y vas tú y lo agarras por el rabo y le dices cuatro cosas y le das una buena sacudida a ver si se arregla. Entonces el mundo dice que sí, que vamos a ver si arreglamos el mundo y ¡plis, plas! Y tú le dices, a ver, los banquero, una caña de pescar y a Groenlandia, hasta nueva orden. ¡Bien! A ver, los paraísos fiscales, que se reconviertan inmediatamente en gigantescas granjas de cerdos, que eso es lo que son. Y todos los sátrapas de los paraísos fiscales a cuidar cerdos ¡Bien! Todos los especuladores y chupasangres de los fondos de inversión, etc, etc, etc, al Sahara a plantar flores. ¡Bien! Entonces el mundo empieza a animarse y dice, venga, venga todos estos gobernantes mafiosos de la Unión Europea que sólo quieren apretárnos el cinturón, ¡a Siberia! a buscar huesos de mamuts y champiñones. ¡Bien! El mundo se va animando cada vez más: a ver, todos los paniaguados del FMI, BM, la OCDE, OCM, a picar piedras al Himalaya para hacer viviendas sociales… ¡Bieeeeeen! A ver, los socialistas, los sociolistos, los socialdemócratas y demás familia, una buena temporada en el purgatorio, para que aprendan a no ser gilipollas y contemporizadores y timoratos y pusilánimes y vendidos. ¡Bieeeeeeen! Entonces tú dejas de mirar el mundo por la rendija y se te cuelga una sonrisa de oreja a oreja y te pones a organizar conciertos de rock y la fraternidad universal. Bueno pues todo esto que está pasando, lo explicaban antes como la “lucha de clases”, y las medidas que ha tomada el mundo para que sepan los ricos y poderosos lo que vale un peine, lo llamaban “la dictadura del proletariado”. Ahora habrá que buscarle un nombre guapo a la revolución. A ver si de verdad es la de verdad.

Juan Yanes

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