El oscuro borde de la luz II (fotos y microrrelatos)

Cara de perro

Posted in Animalario by Juan Yanes on 3 septiembre, 2010

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El señor del chucho

Posted in Animalario by Juan Yanes on 31 julio, 2010

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Pedradas

El señor del chucho.- En todas las calles del mundo, siempre hay alguien haciendo el ridículo. Juan Yanes

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Los pájaros

Posted in Animalario by Juan Yanes on 28 julio, 2010

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Los pájaros.- Miles de pájaros sobre la Estación Termini se tragan la noche y la ciudad. Cíñete la túnica y el peplo antes de ser atravesado por la fibula de sus picos corvos y sus garras. Cubre tu cabeza con el velo para ocultar los ojos de los faros de los coches y de los gritos que van tras el brillo de tus pupilas. Juan Yanes

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Sillón de mimbre con gato

Posted in Animalario by Juan Yanes on 13 julio, 2010

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Pasear al perro con dignidad

Posted in Animalario, Inventario de manos y cuerpos by Juan Yanes on 5 julio, 2010

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Pasear al perro con dignidad. Pasear al perro con dignidad es más importante que dar la vuelta al mundo en un globo aerostático. Si saco al perro y le doy una vuelta por el barrio, saludo a la gente, veo las nuevas zanjas que ha abierto el ayuntamiento, controlo el estado de deterioro del mobiliario urbano (me encanta eso del mobiliario urbano, me parto de la risa), me encuentro con mis amigas, cotilleamos un rato y veo cómo está la cosa en general. Si por el contrario, nos montamos en un globo aerostático, el estado general de la cosa cambia por completo. Vale, sí, todo es muy bonito, las montañas nevadas, las banderas al viento, las puestas de sol de postal… Pero no se puede mantener la dignidad a doscientos metros de altura. La dignidad solo se puede mantener pisando la tierra. Por ejemplo, ayer me dice el municipal del barrio, Doña Fulgencia, ya le he advertido, de forma reiterada, que su perro hace las deposiciones en la puerta principal del Banco Santander Central Hispano y que ayer mismo hizo una de considerables dimensiones, causando gran indignación entre el personal de la entidad y el resbalón de uno de sus directivos. Pero vamos a ver, Señor Guardia, ─le dije yo de forma no menos enfática cortándolo en seco antes de que empezara a nombrarme artículos de las ordenanzas y demás─, ¿usted no sabe que mi perro es un perro anticapitalista? ─el guardia alucinaba─  Él, siente las necesidades escatológicas, de manera irrefrenable, delante de la institución que representa al capital frente al trabajo. Es el viejo mecanismo estímulo respuesta, ¿vale?, la teoría del reflejo condicionado de Iván Petróvich Pavlov, ¿vale? ─el nombre completo de Pavlov, reconozco que lo pronuncié con recochineo─. El guardia se quedó un tanto perplejo, cambio de color y acertó a decir: Bueno, bueno, la verdad es que no tenía ni idea de que su perro tuviera ese tipo de inclinaciones. Estudiaremos el caso. Dijo eso, dio media vuelta y se fue. ¿Ven ustedes? Esto es lo que yo llamo, pasear al perro con dignidad, ¿me entienden? Juan Yanes

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Vida perra

Posted in Animalario, Crítica by Juan Yanes on 4 julio, 2010

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………………..Vida perra (borrador de micro-ensayo sociológico-perruno).- Enseguida se sabe si un perro lleva una vida perra o no. No hace falta ver el pedigrí, ni el libro de vacunaciones, ni saber si lleva chip. Ni siquiera hace falta ver el grado de idiocia de la cara del dueño o el perímetro del panículo adiposo de su dueña, para saberlo. No, no, la cosa es mucho más sutil. Basta, por ejemplo, con saber el barrio en el que estás, o sea, ser consciente de la morfología urbana. Las ciudades deberían ser espacios públicos democráticos, pero no lo son. Las ciudades están llenas de brechas, de zonas exclusivas donde ni tú ni yo podemos entrar. De sitios donde te insinuan, ¡Psss, Psss, qué pintas tú aquí! También están llenas de guetos, de les banlieues, de espacios creado para marginación, de suburbios. Bien, pues los perros son hijos de sus dueños y están condenados a llevar su misma vida. Los perros de la foto, por ejemplo, son perros de clase media, se ve enseguida. Basta mirar la calidad del collar que llevan en el cuello y la marca de pantalones vaqueros de su dueño. ¡Perra vida! Todo esto pensarás que es una cuestión menor, pero no lo es. En realidad es un problema epistemológico de profundo calado, porque se cuestiona el objeto formal y material de estudio de las ciencias sociales, que no debería ser la sociedad, ni las personas, sino los perros. Pero de eso hablaremos otro día. Juan Yanes  

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Gato

Posted in Animalario, Sin categoría by Juan Yanes on 28 abril, 2010

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Maldad.- La buganvilla aruña el viento con sus garras minúsculas. Agita sus  pálidos brazos contra la noche en una lucha estéril. Maúlla en lo alto una luna ciega. Se apaga, se enciende. Han dejado de chirriar los hierros del tranvía con ese prolongado lamento que atraviesa la noche. No hay gente en la calle. Colgado de un alambre, por el cuello, pende un gato del dintel de la puerta. Agoniza, mientras lloran las dovelas la forma que tienen los humanos de ajustar sus cuentas. Juan Yanes

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