El oscuro borde de la luz II (fotos y microrrelatos)

Botánica

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 30 noviembre, 2010

juan yanes

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Botánica.- Por culpa de las flores tengo yo un montón de chatarra en el cerebro. En una de las circunvoluciones me encuentro siempre sentadas a Las Angiospermas y, justo al lado, a Las Gimnospermas. Un poquito más allá, Las Fanerógamas y Las Criptógamas. Esas cuatro señoras son chatarra. Llevo toda la vida cargando con ellas, pero no las conozco de nada, no sé qué hacen, a qué se dedican, qué es lo que significan. Me quisiera olvidar de sus nombres, pero no puedo. Me los metieron, a palos, aquellos maestros feroces de las escuelas feroces del franquismo.  Me aprendía de memoria todo el reino vegetal, la división, la clase, el orden, la familia, el género y la especie, hasta el sursuncorda y lo que hiciera falta de cada planta, para evitar el castigo físico. Todo lo recitaba como un papagallo. Mi padre me llevaba los domingos a la hijuela del jardín botánico y me decía, por ejemplo, ¿cuál es el nombre cintífico del tulipero del Gabón? Y yo le respondía, Spathodea campanulata. Señálamelo con el dedo, y yo le decía que no sabía porque en la escuela sólo aprendíamos los nombres de las cosas. Bien, pues esos nombres vacíos, no los puedo borrar de mi cabeza. Es un peso muerto que llevaré hasta que esté muerto. Monocotiledóneas y dicotiledóneas. Lo mismo. No sé lo que significa, y a estas alturas prefiero no saberlo para no llevarme un disgusto. La señora de las flores de la esquina, sí que es una buena maestra. El otro día le compré un anturio. Mientras me lo envolvía, me dijo: ¡Póngalo al sol, para que flore y mucha agua! ¿Se ha fijado usted que los anturios no tienen flor? Ah, ¿no? ¿Y eso qué es?, dije señalando esa especie de hoja roja, llamativa, con un pirulí amarillo en medio. Eso se llama espádice, me dijo, y la gente lo confunde con la flor. El espádice es una inflorescencia compuesta de miles de flores diminutas que… Subí feliz a mi casa. Esto sí que era botánica, pero enseguida me asaltó la duda, ¿el anturio, será una planta monocotiledónea o dicotiledónea? Juan Yanes

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Fuego fatuo

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 29 noviembre, 2010

JUAN YANES

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Fuego fatuo.- Había una luz que antes de caer daba un salto sobre una silla de plexiglás rosa que estaba en el rincón ―un salto innecesario, como todo lo que nos es dado―, y huía por la ventana hasta incrustarse en el globo rojo de la noche. Una luz boba, un ovillo de luz. Eran hilos de luz con los que jugaba el viento. Eran hilos de fuego de asar castañas. Eran uñas de gato chamuscadas. Eran uñas de bruja coruja rascándose las verijas en la negrura del aquelarre. Seguramente no era ninguna de esas cosas sino que eran lamentos de fuego, gritos que venían del fondo de la tierra. El que sabe todos los juegos se reía con las manos metidas en los bolsillos, el bombín ladeado y roto y los enormes pantalones sujetos con un alambre a modo de cinto. ¿Qué es el fuego? Dígamelo usted, señorito, decía. ¿Qué es el fuego? Dígamelo usted. ¿Dónde está la luz mafasca? ¿Dónde está el muerto? Dígamelo, dígamelo, y se reía. Juan Yanes

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Ay, la familia

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 28 noviembre, 2010

JUAN YANES

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Ay, la familia

¿Qué haces vestido de lagarterana?, me preguntó mi padre que pasaba por allí, vestido de enfermera de la cruz roja internacional con una falda cortísima y medias de malla negra baratas. Me había pescado con el uniforme del colegio de las monjas de mi hermana, calado hasta las cejas. Nada, le dije yo, medio avergonzado, es que me voy de safari al Parque Kruger con mis amigos, y necesito una ropa adecuada. ¿Al Parque Kruger? Sí, sí, le dije. Pero si el Parque Kruger está lejísimo, repuso y siguió. Sí, ya. Todo, menos reconocer que yo era un travestido contumaz. Todo menos reconocer que en la familia, desde mi madre a mi abuela, todos eran travestidos irredentos también. A mi santa madre la veía yo salir algunas tarde de tapadillo, vestida de sargento furriel con las hebillas y el correaje refulgente. La cosa viene de atrás, porque mi abuela tenía una fijación patológica con el cuerpo de paracaidistas de la legión extranjera. A mi hermano mayor, el pobre, con el cuerpo que tiene, en lugar de vestirse de tía despampanante, le gusta vertirse de sufragista y a mis dos hermanas menores les encanta disfrazarse de guardias civiles, con el chopo en bandolera y el tricornio de charol… Todavía le dio tiempo a mi padre de girar la cabeza y gritarme algo sobre la inadecuación del traje de lagarterana para ir a un safari. Hay familias así.

Juan Yanes

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JUAN YANES

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Los mensajes de la botella

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 28 noviembre, 2010

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Dulzura

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 27 noviembre, 2010

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Leemos con las orejas

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 27 noviembre, 2010

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Leemos con las orejas (perorata).- Tú cuando lees escuchas una voz, escuchas voces. Los ojos son meros instrumentos para interpretar los signos gráficos, pero no leemos con los ojos, leemos con las orejas. La lectura silenciosa no es más que una voz interior que habla y que tú escuchas con la mente. Y si alguien lee en voz alta, está claro que utilizas las orejas y que escuchas la voz de la persona que lee y las distintas voces que esa persona interpreta. Incluso poéticamente es muy bella la idea de la lectura como voz o como voces que se escuchan. Resulta que siempre estamos escuchando voces en nuestra cabeza, leamos o no, porque hay un flujo continuo de la conciencia que se articula en palabras, que ni siquiera se para durante el sueño. Siempre estamos alegando con nosotros mismos. Algunos llaman a ese fenómeno, monólogo interior. La lectura irrumpe en ese flujo, lo detiene para instalarse dentro de nosotros, o se superpone, y entonces estamos escuchando varias voces simultáneamente. Juan Yanes  

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El monasterio

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 27 noviembre, 2010

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La rosa, un tópico irresistible

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 26 noviembre, 2010

juan yanes

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La rosa, un tópico irresistible.- No hagas fotos de rosas. Es casi imposible no caer en la cursilería, me decía mi amigo el fotógrafo profesional. Ya lo sé, le respondía yo, pero es que yo soy cursi por naturaleza ¿qué quieres que haga? Y el pobre se encogía de hombros. Bueno, tampoco te traumatices, decía, la cursilería es una forma benigna de pedantería. Pero es que yo, también soy pedante ¿sabes?, le respondía yo. Me gusta ser pedante, machacar a tantos seres vulgares, catetos, mediocres que pueblan el planeta. Entonces mi amigo, buscaba la forma de dulcificar o de quitar hierro al asunto, y me decía: Bueno la pedantería tiene remedio, tampoco es una cuestión tan trágica. En realidad es una variante benévola de la fatuidad. Y no me digas que eres un fatuo, porque eso lo sé desde el primer día que te conocí. Juan Yanes

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Siéntate y haz el favor de estarte callado, por favor

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 26 noviembre, 2010

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Aprovecha que estás callado y, por favor, ponte a leer a Raymond Carver, de una vez, por favor..

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Mi tierra lava

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 24 noviembre, 2010

JUAN YANES

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Mi tierra lava.- Mi tierra es como un papel de lija mojado por el agua del mar. No tiene sombrero, mi tierra. Está hecha de lava y de luz, está llena de huecos y aristas de obsidiana negra, del negro más negro de todos los negros y escupe basaltos que parten el aire en todas las direcciones del aire. Pero es linda y en ella pastan las delicadas aulagas y trotan por el cielo las hubaras. La lava está recién solidificada, y sus bordes cortan y brillan todavía. La lava está viva porque es la sangre lenta de la tierra que busca el fondo de los océanos y el lecho de los mares y ahora es piedra roja que hierve y borbotea y luego se enfría y se vuelve roca otra vez, una y mil veces y se abre en mil bocas grandes, pequeñas, medianas, ínfimas bocas o cráteres o burbujas o tubos volcánicos o lavas cordadas o filamentos o capilares o dedos. Esta tierra no tiene puertas ni ventanas, está siempre al raso con un pie en el horizonte de la rosa de los vientos. Es agria también mi tierra, como el Martini extraseco de los surrealistas. Es duce mi tierra como la caña del ingenio que llevan al trapiche. Tiene mucha pose mi tierra negra, más negra que todas las negras verdes de olivino verde. Siempre fue linda esta tierra, y el olor en las narices de su incesante pleamar, hasta que la rompieron. ¡Charco cajita de piedras agüita lava terrón de azúcar morena, islita mía muerta! Juan Yanes

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El papel del complejo de Edipo en la historia de mi familia

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 23 noviembre, 2010

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El papel del complejo de Edipo en la historia de mi familia.- Mis seis hermanos y yo, odiábamos a mi hermano el recién nacido. Él era el único que tenía acceso directo y discrecional a la teta de mi madre. Los siete restantes teníamos que contentarnos con la contemplación de aquellas prodigiosas glándulas oblongas, que eran la fuente de la felicidad del recién llegado. Nuestras sospechas también recaían sobre nuestro padre, que como pudimos comprobar, a posteriori, después de someterlo a una estrecha vigilancia, también él tenía acceso directo y discrecional a las susodichas. La fijación por las glándulas mamarias de nuestra progenitora, en modo alguno debe interpretarse como una patología freudiana, como hacen algunos que les encanta la mala literatura, sino como una simple cuestión de déficit alimenticio, aunque el lector o lectora de estas letras deber saber que en los años cincuenta en nuestro país… ni le cuento. Juan Yanes

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Al alba

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 23 noviembre, 2010

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Alba, albar, albear, albaida, albita, albada, albero, albo

 

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Mano y cerebro

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 22 noviembre, 2010

juan yanes

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Mano y cerebro.- Lo había leído en los textos de Henri Wallon y Alberto Merani: la historia de la evolución humana es la historia de la relación entre mano y cerebro. Por eso lo repetía con frecuencia a sus discípulos: sin la liberación de las manos no habría caricias, ni pensamiento, ni palabras. Iríamos por ahí, recogiendo cosas con la boca, como nuestros hermanos y hermanas los perros, los gatos, las palomas. También recordaba, vagamente, un escrito de Roland Barthes sobre el asunto… Así, esta humilde piedra de sílex tallada en la prehistoria, es pura materia gris, pensamiento, cerebro, poesía. Juan Yanes

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El Temido, bajel pirata

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 22 noviembre, 2010

JUAN YANES

JUAN YANES

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Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.

José de Espronceda, Canción del Pirata

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JUAN YANES

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Los cataclismos del fregadero de mi casa

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 21 noviembre, 2010

juan yanes

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Los cataclismos del fregadero de mi casa.- Yo llevaba una vida abstracta. Por ejemplo, pasaba por la cocina de mi casa como quien visita un territorio hostil y desconocido. No entendía muy bien lo que pasaba allí dentro, ni qué cosas había allí. Me parecía el lugar de conspiración de las mujeres de la casa. Por supuesto el fregadero no tenía entidad ontológica alguna en mi universo domestico. No estaba muy seguro si servía para remojar la ropa antes de meterla en esa máquina que las sacude o era un depósito de agua supletorio. Desconocía el significado de la palabra «supletorio», pero sí notaba que era muy apreciada por mi mujer: «tenemos que comprar un supletorio de esto y de lo otro y de lo de más allá». Volvamos al fregadero, porque un día lo descubrí en todo su esplendor y marcó mi vida de una manera definitiva. De pronto me di cuenta que en ese maravilloso chisme se producían fenómenos inauditos que tenían rasgos cataclísmicos o cataclismáticos pavorosos. Allí dentro, en aquel rectángulo de apenas 40×40 cm., se reproducían, a escala, todos los fenómenos atmosféricos, acuáticos, marinos y submarinos imaginables: vertiginosas corrientes, frías y calientes, tormentas, inundaciones, lluvias torrenciales, calabobos, cascadas, cataratas, ciclones, huracanas, maremotos, auténticos tsunamis, en fin, todo tipo de turbulencias y perturbaciones. Pero lo que más me fascinaba era la explosión de las gotas de agua  al precipitarse contra el acero del fondo, como pequeñas explosiones atómicas. Formaban una especie de corona de agua perfectamente simétrica con sus picos y sus engastes de pedrería…. Decidí venirme a vivir al fregadero. Mi mujer dice que va a llamar frenópata pero, mientras, está encantada de la vida, le friego la loza en un periquete, vigilo la comida que está en el fuego y le tengo la cocina como los chorros del oro. He dejado atrás mi vida abstracta y solipsista y ahora llevo una vida hiperempírica, pragmática y superexperimental. Juan Yanes

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Poesía I

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 20 noviembre, 2010

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“Los grandes poetas son los que aciertan a dar en el puro centro del sistema nervioso central”.

Salvador Elizondo

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Poesía II

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 20 noviembre, 2010

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“El poeta va por el mundo sin piel, en carne viva.”

Jaime Sabines

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Poesía III

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 20 noviembre, 2010

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“Se lee poesía con los nervios.”

Wallas Stevens

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Poesía IV

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 20 noviembre, 2010

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“La poesía es un árbol sin hojas que da sombra.”

Juan Gelman

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Poesía V

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 20 noviembre, 2010

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“La sombra de la poesía es tan misteriosa que, al abrazarla, sentimos su cuerpo.”

Ángel Crespo

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Poesía VI

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 20 noviembre, 2010

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La poesía entra en el sueño como un buzo muerto en el ojo de Dios.”
R. Bolaño

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Llanto por la violencia contra las mujeres

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 20 noviembre, 2010

juan yanes

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Un goteo de sangre que no cesa.- Muere apuñalada una mujer en Tenerife. 63 mujeres muertas en España en 2010 víctimas de la violencia de género. (Hoy, este cacharro no quiere pegar las direcciones de las dos noticias, así que los pongo directamente): http://www.canariasahora.es/noticia/158844/      http://www.elpais.com/articulo/sociedad/63/mujeres/muertas/Espana/2010/victimas/violencia/genero/elpepusoc/20100701elpepusoc_7/Tes

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El ciego (cuento feroz)

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 19 noviembre, 2010

juan yanes

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El ciego (un cuento feroz)

………. ¡Crúzame crúzame, mijo! (muge el ciego mientras le agarro del brazo medio postizo que le cuelga,  y renquea con una muleta en una mano y un bastón en la otra). Yo luego sigo el veril del puente (tengo ganas de decirle: es inútil que vayas a ningún sitio, viejo, es mejor que te quedes aquí quieto o tirado en el suelo contra una esquina, bótate ya, para que te vea la gente). Me operaron y me dejaron ciego, ¡hay que joderse! (maldecir, sí, hay que maldecir, me dan ganas de decirle: ruge, ruge contra los dioses y el destino, maldita sea). Ahora no tengo nada, más que la desgracia (ahora creo que le voy a decirle algo sobre la tragedia, la tragedia, como los griegos. Sólo somos capaces de vivir historias sórdidas, planas, pero lo tuyo no, tío, lo tuyo es una tragedia, pero no se lo digo, lo pienso). Dicen que tenía cataratas y lo que tenía era glaucoma y me dejaron ciego, mijo (no te lamentes, viejo, a otros los matan directamente, cállate ya, esto es un matadero ¿entiendes?). Pásame la calzada, que luego yo sigo solo (hemos tardamos siglos en cruzar. Le hago cortes de mangas a los automovilistas que tocan la bocina comidos por la desesperación). Yo soy del sur y no tengo a nadie aquí, ni mujer ni nada. Le dije a mi hermana: vente conmigo hermana y estamos juntitos los dos. Pero ella dice que no, que no le gusta esto, pero no es ella, es la hija que tiene malas ideas (ah, no aprendes, no aprendemos nada, viejo, nos morimos solos, más solos que la una, todos estamos solos, viejo). Ahora voy despacito hasta las monjas que dan de comer y luego regreso. Ayer no comí. Tenía un litro de leche y pan duro, picadito así por encima, pero eso no es comida para un hombre (un hombre, tú no eres un hombre, tú eres una metáfora, viejo, una metáfora de la bazofia en la que estamos. Tírate ya al hoyo, vete al infierno de una vez, me dan ganas de decirle, pero no se lo digo, lo pienso, mientras veo que dibuja una sonrisa burlona con la boca ).

………. (Hemos cruzada la calzada. Lo dejo al borde del precipicio).

Juan Yanes

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Terapia

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 18 noviembre, 2010

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¡Concéntrese!

JUAN YANES

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¡Ilumínese!

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¡Abísmese!

JUAN YANES

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¡Cuélguese!

JUAN YANES

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Otoño con tejado a dos aguas

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 17 noviembre, 2010

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Pareja

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 17 noviembre, 2010

JUAN YANES

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Pareja.- Pude escuchar, lleno de pavor, cómo el Dr. Jekyll le decía a Mr. Hyde, que la noctívaga y el noctámbulo al intentar cruzar juntos el filo de la noche, quedarían seccionados por la mitad. Juan Yanes

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Después de escuchar a Rubalcaba

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 16 noviembre, 2010

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Después de escuchar las declaraciones de Rubalcaba , en las que hace un ejercicio supremo de cinismo, sobre lo sucedido en el Aaiún, tras entrevistarse con el ministro del interior marroquí, me retiro de todo, indignado, avergonzado, y me dedico a la ciencia ficción. Juan Yanes

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Ciencia ficción: Matrix

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 16 noviembre, 2010

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Matrix.- La realidad ha desaparecido, sólo existe la realidad virtual. Seguramente estábamos atrapados ya en algún sueño programado cuando sucedió todo y nunca pudimos salir ni entrar de ese mundo sino a través de otros seres conectados. Seguíamos viendo cosas increíbles a nuestro alrededor, pero no podíamos hacer nada para cambiarlas, o reconducir la trayectoria de su decurso. Éramos conscientes de haber caído en esa especie de imperio de la sobredeterminación, donde nosotros, las máquinas, nos habíamos apoderado de un universo que ya estaba soñado y programado por alguien… Eso pensaba el Agente Smith en el preciso instante en que una bala de titanio le atravesaba limpiamente la cabeza de lado a lado, sin que pudiera esquivarla con su acostumbrada agilidad de robot. Sólo tuvo tiempo de decir, «¡Caramba, esta mañana no me he afeitado», y cayó al suelo fulminado. Juan Yanes

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El mito del andrógino (variante morbosa)

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 15 noviembre, 2010

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El mito del andrógino (variante morbosa).- Yo era una manzana azul, él era un espino negro. Nada de medias naranjas. Yo era dulce como la guayaba, él era sombrío y amargo como el acíbar. Yo leía cosas que tenían que ver con el don de la ebriedad, él leía cosas sobre la escuálida diosa razón. Yo amaba a Nietzsche, él era devoto de Descartes. Yo era dionisíaca, mientras que él era un vago remedo de sopa de convento, un diminuto apolíneo pusilánime. Yo era hermosa, él un monstruo de fealdad, un paranoico. Yo, además de hermosa, tenía el don de la elegancia, algo que muy pocas mujeres tienen. Él, además de feo, era extremadamente tosco en sus modales aunque se creía muy refinado intelectualmente. Yo era un punto y seguido, él un punto y final. ¿Para qué seguir? Yo tenía la boca perfecta, y sin embargo él, tenía prognatismo maxilar, boca de cucharón. Yo era extraordinariamente inteligente y lúcida —¡Dios, qué falta de modestia!—, él era rematadamente lento de mollera y oscuro y por eso se refugiaba en el racionalismo más convencional. Yo era apasionada, él frío como un témpano. Yo era todo alacridad, fruto sin duda de una educación esmerada, él era en el fondo un ser violento y artero. Yo era optimista a más no poder, él era pesimista sin remedio. Yo me tragaba el mundo, él lo llevaba a cuestas. Éramos la antítesis el uno del otro. Demasiada asimetría. Yo cocida, él crudo. La gente decía que nos complementábamos en todo, pero él nunca se enamoró de mí porque era incapaz de amar, y yo no me enamoré de él porque siempre he estado, única y exclusivamente, enamorada de mi misma. Juan Yanes

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Los mensajes de la botella

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 15 noviembre, 2010

JUAN YANES

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