El oscuro borde de la luz II (fotos y microrrelatos)

Palmera, se te ve el plumero

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 30 abril, 2011

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Si las paredes hablaran o hablasen

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 30 abril, 2011

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Edificio del Ayuntamiento de Sevilla

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La Música

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 30 abril, 2011

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La Música

Ella dijo, la música es una, pero los sonidos son infinitos y las melodías y los ritmos y los timbres. El dijo, el silencio es único, sin embargo las formas del ruido son infinitas. Ella dijo, el silencio y el ruido son parte de la música. Entonces, preguntó él, ¿todo es música? Ella respondió, la muerte es la ausencia de la música.

Juan Yanes

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El violín chino que toca el músico ambulante se llama erhu

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Deambulatorio reculante

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 29 abril, 2011

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Deambulatorio reculante

‘Esa es una ciudad peculiar’, le decía a mi amigo, pero él no se lo creía del todo, y yo insistía. ‘La gente anda hacia atrás, lo que produce un efecto sumamente curioso, porque lo hacen con extrema soltura y con mucha gracia. Es lo mismo que si estuvieras viendo el rebobinado de una película, pero en la sucesión inversa, no empiezan por el final de la cosas, sino que la vida tiene el mismo decurso que para nosotros ¿me entiendes?’. ‘Me resulta extraño’, me respondió. Traté de explicárselo mejor. ‘Tenías que haberlo visto, en serio. Esa forma de andar le da un tono distinto al deambulatorio ciudadano. No van corriendo, como nosotros que vamos estresados. La parsimonia es la virtud ciudadana de los reculantes’. ‘Y los coches ¿también reculan?’, me preguntó. ‘También’, le dije. ‘Llevan unos enorme espejos retrovisores y sus conductores poseen un desarrollo extraordinario de la lateralización cerebral y de la coordinación óculomanual ¿te das cuenta?’. Sí, bueno, me doy cuenta, pero explícame cómo abren las puertas’. ‘Normal, como nosotros’, le respondí, ‘empujando con el culo’. Me dio la impresión de que lo tenía casi convencido de las ventajas del deambulatorio en reculada. ‘Si andásemos para atrás, la vida se simplificaría muchísimo’, añadí. ‘Bueno, bueno’, repuso, ‘pero dime una cosa ¿cómo hace esa gente el amor? ¿de espaldas, también?’. Ahí casi me coge en un renuncio. Al principio me quedé un tanto perplejo, porque yo desconocía el comportamiento sexual de los reculantes… ‘¡Cómo hacen el amor, cómo hacen el amor! Pues como todo el mundo. ¿Te crees que lo tenían fácil los egipcios que andaban de perfil? ¿Pues entonces?’. Pero mi amigo sentenció, ‘¡(Im)posible, (a)normal!’. No sé cómo me lo dijo así, para poder incluir los paréntesis en esa frase. Pero al momento me preguntó, ‘¿Y cómo crees tú que se podría implantar esa forma tan peculiar de andar en nuestra sociedad?’. Entonces yo le dije, ya casi despidiéndome, ‘Nada, olvídate ¡habría que hacer primero la revolución!’ Y nos fuimos reculando cada uno para nuestra casa.

Juan Yanes

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¡Indignaos!

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 28 abril, 2011

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¡Indignaos!

El motivo de la resistencia es la indignación.- Se tiene la osadía de decirnos que el Estado ya no puede asegurar los costes de estas medidas sociales. Pero cómo puede faltar hoy dinero para mantener y prolongar estas conquistas, cuando la producción de la riqueza ha aumentado considerablemente desde la Liberación, periodo en el que Europa estaba en la ruina, si no es porque el poder del dinero, combatido con fuerza por la Resistencia, no ha sido nunca tan grande, tan insolente y tan egoísta con sus propios servidores, incluso en las más altas esferas del Estado. Los bancos, una vez privatizados, se preocupan mucho por sus dividendos y por los altos salarios de sus dirigentes, no por el interés general. La brecha entre los más pobres y los más ricos no ha sido nunca tan grande, ni tan alentada la competitividad y la carrera por el dinero.

El motivo principal de la Resistencia era la indignación. Nosotros, veteranos de los movimientos de resistencia y de las fuerzas combatientes de la Francia libre, llamamos a las jóvenes generaciones a vivir y transmitir la herencia de la Resistencia y de sus ideales. Nosotros les decimos: tomad el relevo, ¡indignaos! Los responsables políticos, económicos e intelectuales, y el conjunto de la sociedad no deben dimitir ni dejarse impresionar por la actual dictadura de los mercados financieros que amenaza la paz y la democracia.

 Stéphane Hessel

 ¡Indignaos!, es el título del panfleto de Stéphan Hessel, que está editado por Ediciones Destino, Barcelona, 2011. El fragmento que aparece en la entrada está tomado de ATTAC. He tomado también algunas frases del libro, porque no me gustaba la traducción de ATTAC.

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Cada persona, una historia

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 27 abril, 2011

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Ilegales

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 26 abril, 2011

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Ilegales

Vende todo lo que puedas, coge la pasta y mándate a mudar antes de que lleguen los maderos y te metan en la trena. Esos que ves pasar con chaqueta y cuello duro, como si fuera gente muy respetable, son unos pringados igual que tú y hacen lo mismo que haces tú, pero a lo grande. No pagan impuestos, blanquean dinero, todo lo tienen en paraísos fiscales y su único oficio es la especulación, pero la pasma no va a por ellos porque todos están metidos en el mismo juego. Así que, escupe en el suelo y límpiate el polvo de tus sandalias para que no quede en tu alma ni una mota de polvo de esta tierra salvaje y vil, que sólo sabe castigar a los débiles.

Juan Yanes

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¡Oh, la flor!

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 25 abril, 2011

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¡Oh, la flor!

Las flores son hermosas, pero ¿por qué? Pues sencillamente no lo sé. Empiezo a buscar respuestas. Me doy cuenta que no sé nada de estética. Creo que no es bueno no saber nada de estética. Hace tiempo leí la estética de Hegel, pero no me acuerdo de nada. No me acuerdo ni de una maldita palabra de la estética de Hegel. ¿Será que es más bien mediocre, toda trufada de metafísica del absoluto? Pero lo mismo me pasa con la estética de Benedetto Croce y con la de Galvano Della Volpe. ¿Cómo es posible que me haya podido olvidar de tantas cosas interesantes? No lo sé. Debe ser la absenta. Pero a lo que iba, sólo manejo conceptos vulgares sobre estética. Por ejemplo: hay flores excesivamente hermosas [como las de las fotos (que las he sacado yo con estas manitas) (bueno creo que las fotos se sacan con los ojos y no con las manitas, pero esa es otra historia)]. A lo que iba, no estoy muy seguro de que la hermosura pueda ser excesiva. No creo que se pueda afirmar que hay flores “excesivamente” hermosas. ¿Se dan cuenta? No tengo base teórica ninguna, soy una ruina de pensamiento abstracto, sólo puedo hablar de cosas concretas y de personas concretas. No puedo teorizar sobre las cosas o sobre las personas en general, no puedo hablar de la humanidad en general, de los seres humanos en general. Carezco de pensamiento, en el sentido duro del término.  Solo tengo il  pensiero debole. Por ejemplo: pienso que las flores son como el amor. El amor no se puede pesar, ni medir, ni contar. El amor es un fenómeno inconmensurable. No tiene medida. Tendríamos que buscar alguna otra categoría para nombrarlo, pero no la cantidad. Bueno, pues a lo que iba, no hay flores excesivamente bellas, aunque ignoro si el concepto de belleza es universal. Sospecho que no. Creo que le pasa lo mismo que al concepto de trabajo, que dicho sea de paso, no existe en muchas culturas, es decir, la gente no saben lo que es trabajar. No tiene palabras para designar el trabajo… Pues el concepto de belleza, a lo mejor, tampoco lo utiliza todo el mundo. Estoy seguro que hay culturas que no tienen palabras para decir, qué bello, qué sublime, qué hermoso. Sé que esto que acabo de afirmar suena un poco raro, pero lo creo firmemente. Será cuestión de ponerse a estudiar estas cosas de una vez. Ya lo dije antes. A lo que iba, la belleza ¿es una cualidad que está en las cosas? ¿es objetiva?, o por el contrario, es algo que está en los sujetos, algo subjetivo… No lo sé. ¿Será acaso “una construcción social”, como le gusta decir a los sociólogos que no tienen nada que decir? Bueno, termino, pero antes escuchen cómo suenan las palabras que utilizamos para hablar de las flores: gineceo, estigma, estilo, óvulo, perianto, aclamídea, corola, pétalos, sépalos, nectario, pedículo, androceo, antera, filamento, polen, estambre. ¡Qué palabras tan bellas! No se le puede pedir más a las flores, ni a los botánicos y como todo esto de la estética es muy complicado, no estaría de más remojar el gaznate con una copita de absenta ¿verdad? Están todos invitados.

Juan Yanes

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La procesión debería ir por dentro

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 23 abril, 2011

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La procesión debería ir por dentro, pero va por fuera, invadiendo el espacio conquistado para el ejercicio de la ciudadanía. Que estas cosas ocurran es un problema político, de separación entre la Iglesia y el Estado, pero también es un problema cultural y moral. Cultural porque mucha gente piensa que los pasos y las cofradías forman parte de la tradición. También es un problema de falta de cultura laica y de una actitud moral de respeto a los no creyentes y a los creyentes de otras confesiones. El peso de la Iglesia Católica en la vida pública española sigue siendo absolutamente desproporcionado. 

Juan Yanes

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Floripondio

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 22 abril, 2011

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Nostalgia

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 22 abril, 2011

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Nostalgia por todo lo que está a punto de desaparecer: los pequeños oficios, los objetos hechos con las manos, las lenguas locales, los dialectos, las formas autóctonas de vida… El mundo es ya sólo un enorme supermercado cuyos dueños son las multinacionales.

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Laureles de Indias

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 21 abril, 2011

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Laureles de Indias

La piel de los laureles esconde figuras de gente que huye o que pasan a la clandestinidad. Lo notas sobre todo porque cuando pegas el oído a su corteza, casi humana, casi animal, escuchas leves conversaciones y gemidos. Podrían existir, quizá, otras formas de camuflarse, de escapar, de huir, pero ésta de los laureles es la más inofensiva y sensual. Cuentan que en épocas pasadas hubo algún intento por parte de la policía política de apresar a la gente que se escondía en los troncos, pero resultó un esfuerzo vano. Los árboles sacaban a los perseguidos por las ramas más altas, en forma de pájaros que levantaban el vuelo y se perdían, libres, en la noche interminable.

Juan Yanes

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Espadaña

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 20 abril, 2011

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Palomita blanca, reblanca, /¿Dónde está tu nido, renido? /En un mato verde, reverde, /todo florecido, florido. 

(Estribillo de una canción popular canaria)

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Triángulos

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 20 abril, 2011

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Triángulos

1.- A, no quiere a B, ni quiere a C. B, no quiere a A, ni quiere a C. C, quiere a A y a B. Tenemos un problema.

2.- A, quiere a B, pero no a C. B, quiere a C,  pero no a A. C, quiere a A pero no a B. Tenemos otro problema.

3.- A, no quiere a B ni quiere a C. B, no quiere a A, ni quiere a C. C, no quiere a A, ni quiere a B. Tenemos un problemón. Nadie quiere a nadie.

4.- A, quiere a B. B, quiere a A. C, no pinta nada. Mira.

5.- A, unas veces quiere a B y otras quiere a C. B, unas veces quiere a A y otras a C. C, unas veces quiere a B y otras quiere a A. Es la ley del desarrollo desigual y combinado. La cosa marcha. La gente se quiere a ratos, que es como es.

6.- A, quiere a B y a C. B, quiere a A y a C. C, quiere a B y a A. No problem. Todos quererse. Mundo maravilloso.

Juan Yanes

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Conexión Wifi con las cloacas del Estado

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 20 abril, 2011

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Mecanismos de control social

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 19 abril, 2011

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Mecanismos de control social

 Es una metáfora, porque en realidad lo que se ve en la foto es un mecanismo de control perruno. Es un mecanismo insidioso, no cabe la menor duda: el perro cree estar en libertad, arquea las patas traseras, saca pecho, pero está atado a una cuerda de cinco o seis metros que se enrolla con energía a voluntad de amo. Desde que el perro se desmanda, ¡zás!, un tironazo y el chucho vuelve a la realidad, comprende que no tiene liberdad, que es un esclavo, que está atrapado para siempre, que carece de autonomía y capacidad de autodeterminación, que decía Kant que era lo que hacía a las personas, personas. Mutatis mutandis, en la vida social, la gente, bla, bla, bla.

Juan Yanes

 

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Jardín de invierno

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 19 abril, 2011

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Jardín de invierno

Cuando regreses con la luz, los árboles volverán a cubrir su desnudez

Juan Yanes

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Dadá

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 19 abril, 2011

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PARA HACER UN POEMA DADAÍSTA
Por Tristán Tzara

Coja un periódico
coja una tijeras.
Escoja en el periódico un artículo de la longitud que quiera darle a su poema.
Recorte el artículo.
Recorte enseguida con cuidado cada una de las palabras que forman el artículo y métalas en una bolsa
Agítela suavemente.
Ahora saque cada recorte uno tras otro.
Copie concienzudamente en el orden en que hayan salido de la bolsa.
El poema se parecerá a usted.
Y es usted un escritor infinitamente original y de una sensibilidad hechizante aunque incomprendido del vulgo.

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Weegee, Gerda Taro, yo y Robert Capa (que finalmente no aparece)

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 17 abril, 2011

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Weegee, Gerda Taro, yo y Robert Capa (que finalmente no aparece)

Cuando llegué al callejón, máquina en ristre, me topé con Gerda Taro, que estaba allí con un chisme complicadísimo en las manos, robándome las fotos del asesinato. Me alegré de no encontrar a Weegee, siempre se lleva las exclusivas. Al tipo que estaba en el suelo tirado boca arriba, le habían dado una estocada limpia que le interesaba el pecho y le salía por el esternón. Los de la pasma hablaban entre ellos, sin dejar de fumar ni un segundo y chapoteaba en la obscuridad, sobre el enorme charco de sangre que rodeaba el cadáver, sin darse cuenta. Hice mi trabajo lo más rápido que pude, y salí pitando para revelar los negativos en el periódico, antes de que la Gerda se diera cuenta. En el mismo instante en que iba a coger el taxi, vi pasar un su coche laboratorio, a toda velocidad, a Weegee. El muy cabrón había llegado primero que nosotros y ya se escapaba como una exhalación en dirección a su agencia. Gerda se me acercó y se puso a gimotear sobre mi hombro. La rodeé con el brazo y la acerqué hacia mí con fuerza. Ya sólo faltaba que apareciera por allí el ciezo de Robert Capa. «Tía —le dije separándole el pelo que le caía sobre la frente—, hay que agenciarse, como sea, una radio portátil de onda corta con la frecuencia de la bofia. Si no, no nos vamos a comer un rosco, en la vida. Nunca conseguiremos esa maldita exclusiva». Ella parecía asentir con la cabeza mientras nos besábamos en la boca de aquel sórdido callejón, con los ojos cerrados de la noche.

Juan Yanes

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El esqueleto del corazón

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 17 abril, 2011

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A veces la vida

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 17 abril, 2011

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A veces la vida

Cuando eran niños  y aún no habían nacido, los jóvenes de su edad ya estaban casados y tenían hijos que, sin saber cómo, habían llegado a viejos y llevaban años debajo de una losa disfrutando de un merecido descanso y cobrando el paro con efecto retroactivo. Yo que por entonces era el padre de mi abuelo y tenía un hijo putativo tonto que era mi padre, me preguntaba cómo era posible que aún sin nacer me hubieran pasado tantas cosas en un abrir y cerrar de ojos. Pero era una pregunta retórica, porque a veces la vida no es más que un pequeño desorden sin cuento.

Juan Yanes

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Libélula gigante

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 17 abril, 2011

Puente Assut de l’Or, de Calatrava. Valencia 

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¡Qué gracia, la del Paseo de Gracia!

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 16 abril, 2011

Paseo de Gracia, Barcelona

 

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Sobre el ambiguo origen de la vida

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 15 abril, 2011

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Sobre el ambiguo origen de la vida

Pues sí, vienen de París, sí. Pues sí, también, qué quieres que te diga, es un tópico etnocéntrico inventado por los gabachos de manera interesada, sí, sí, en eso tienes razón. Pero bueno, hay cosas peores ¿no crees?

Pues sí, también hay otros críos que los trae la cigüeña, querida. No, no es un infundio, es que a sus papás les gusta eso tan romántico de venir al mundo por el aire, arrullados en el majestuoso vuelo de esas fantásticas aves, no deja de ser una fantasía estúpida, pero mira la gente es así.

Pues sí, querida, sí, esa es otra opción, la de la cesta llena de flores de buganvilla, flotando sobre las aguas… ¿Qué quieres que te diga? Me parece un poco peligrosa. Y sí, sí, tienes razón, no siempre son buganvillas, las flores dependen de la latitud, efectivamente.

¡Ah, pues, no lo sabía! Esto no lo había oído nunca, pero no deja de tener su intríngulis, eso que dices de que nacemos de un huevo como las avestruces. Destruye por completo la idea de que los humanos no somos ovíparos sino vivíparos. Tiene su cosa, sí señor.

Sí, sí, sí, sí, sí. También esa es muy buena, la de los homúnculos preformados. No cabe duda de que las niñas de hoy saben un montón de cosas. Esa es una teoría medieval del origen de las personas, un poco machista ¿no? No sabía yo que todavía había gente que nacía por ese método. Vaya, vaya.

¡Esa es maravillosa! Sí, sí, sí. Lo de los estambres y los pistilos y el polen que va volando y fecunda las flores. Efectivamente, como tú bien dices, tiene una cierta complicación estructural, pero es muy poética, qué duda cabe.

Pues sí, también he oído hablar de la fecundación. Dicen que es una forma estupenda de fabricar criaturas. Me parece algo fantástico, pero claro, así como la cuentas tú, como un proceso mediante el cual dos gametos se unen y crean una nueva persona, con un genoma derivado de ambos progenitores, pues qué quieres que te diga… Me parece algo irreal y mágico, pero todo es posible. Me quedo con lo de la cesta de flores y con la cigüeña. Incluso, querida, no me importaría nada venir de París.  

Juan Yanes

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Sirena varada

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 15 abril, 2011

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Sirena varada

Hay días en que, para seducir a Ulises, las sirenas se convierten en buques fantasmas y se quedan encalladas en el sueño.

Juan Yanes

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Estreñimiento posmoderno

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 13 abril, 2011

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Estreñimiento posmoderno

En la posmodernidad líquida nada era estable. Todo cambiaba incesantemente. No existía certidumbre alguna: ni ética, ni científica, ni estética. Todo era incierto, neblinoso, fortuito, turbio, opaco, aleatorio. Precariedad absoluta. Personas en estado de precariedad. Corrosión del carácter. Imposibilidad de hacer cálculos para el futuro. Inestabilidad de las parejas. Inestabilidad de las relaciones dentro de las organizaciones. Ausencia de valores absolutos. Crítica de la modernidad. Crisis de la modernidad. Condena de la modernidad. Relativismo axiológico. Fin de las grandes narrativas. Hiperindividualismo, comunitarismo, localismo. Y nosotros seres perdidos e indefensos. ¿Quién eras tú, repentina doncella que de pronto ocupabas el aire…? Y el escuálido profesor de sociología repitiendo los mismos tópicos año tras año con sus apuntes amarillos, del mismo color que las uñas de los dedos de sus manos carcomidas por el tabaco poscrítico (sin nicotina, sin aditivos, sin tabaco, sin nada, puro humo), incapaz de levantar la vista de sus viejos papeles, incapaz de sacar la cabeza del agujero.

Juan Yanes

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Rosa, rosae

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 13 abril, 2011

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Rosa, rosae

Estuve hablando seriamente con la rosa. Le dije que no podía seguir así. Que esto iba a terminar mal. Que hay maneras y maneras de estar. Que ese afán por destacar. Que esa exagerada exhibición de belleza.  Que ese prurito, ese persistente deseo de notoriedad no es más que un síntoma de mal gusto. Que debería vestirse con colores más modestos y apagados. Que llamaba demasiado la atención. Que no podía estar toda la vida siendo el centro de todo. Que esa proclividad al exhibicionismo… Mírame a mí, le dije en un momento de la conversación, que soy un cardo, encarnación perfecta del aurea mediocritas. No sé si la convencí. Yo creo que no. Estas cosas son siempre delicadas. Me pareció que se puso roja como un tomate, pero no estoy seguro porque era de color carmesí.

Juan Yanes

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“El sueño de los continentes” de Martín Chirino

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 12 abril, 2011

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Mira, si te apetece, la página web del escultor canario Martín Chirino

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Alopécicos, híspidos e hirsutos y yo con estos pelos

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 11 abril, 2011

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Alopécicos, híspidos e hirsutos y yo con estos pelos

Se dicen muchas majaderías de los alopécicos, de los híspidos y de los hirsutos sin fundamento científico alguno. Se dicen tonterías, se dicen cosas por decirlas, incluso, se llegan a decir vulgaridades de las que, por supuesto, no vamos a hacernos eco. Aludamos, sin embargo, a un tipo de comentarios particularmente insidiosos: que si la potencia sexual para arriba, que si la potencia sexual para abajo, que si la virilidad, que si la reciedumbre, que si patatín, que si patatán… Alopécicos, híspidos e hirsutos son, consecuentemente, objetos de mofa por parte del personal. El personal que se ríe de estas criaturas es el mismo que se ríe de las tías gordas, de las feas, de las calvas, de los tíos bizcos, de los cojos, de los sordos, de los mancos, de los que van en cochecito, de los que se arrastran por el suelo sobre un trozo de neumático de camión, de los lunáticos, de los tuertos, de los parapléjico, de los tartamudos, de los jorobados y de los extrábicos divergentes. En fin, no creo que valga la pena seguir hablando de este asunto. ¡Adiós!

Juan Yanes

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Ay, chinita que sí

Posted in Sin categoría by Juan Yanes on 10 abril, 2011

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